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Según la RAE “Superwoman” es una mujer de capacidades y cualidades sobrehumanas. Y digo yo, si sus capacidades y cualidades son sobrehumanas, por qué nos empeñamos en tenerlas?

No sé tú pero yo soy de carne y hueso y no solo tengo una kryptonita si no muchas, así que este artículo va sobre cómo quitarte la “S” del pecho y vivir sin exigencias ni ansiedad.

¿Quién es Superwoman?

Superwoman es la mujer que puede con todo, fantástica ella, mujer de éxito profesional y personal, siempre está a la altura de las circunstanciasen todas las facetas de su vida, incluso por encima de lo que se espera de ella.

Profesional dedicada, apasionada por su trabajo, logra todos sus objetivos y recibe el reconocimiento que merece. En casa puede con todo, no en vano tiene superpoderes, su casa siempre está impecable, su comida orgánica en la nevera, sus platos son los mejores y es la mejor anfitriona. Es la pareja, madre, hija y amiga que todos querríamos tener, siempre disponible, ejerce su función de psicóloga, profesora, enfermera… y lo que se tercie con una sonrisa en la cara. Y además siempre está monísima, impecable, en forma, tiene tipazo y siempre tiene buena cara.

El síndrome de Superwoman

¿Pero de dónde viene tanta exigencia? Evidentemente los roles de género no ayudan, a lo que se supone que deberíamos ser/ hacer según el antiguo paradigma hemos sumado unas nuevas imposiciones para ser iguales –“¿Cómo que iguales? ¡Mejores!”- que el hombre y ya puestos que cualquier otra superheroína que ande por ahí. Porque para qué nos vamos a conformar con igualarlos, tenemos que superarlos para demostrar que somos Superwoman y podemos con todo! Claro que sí!

Y así nos vamos imponiendo cargas, asumiendo responsabilidades y autoexigencias. Sí, autoexigencias, porque evidentemente todos tenemos obligaciones, pero es necesario hacerlo todo, siempre y perfecto?

Cuando Superwoman pierde la capa

Este traje pesa mucho, es insostenible, así que Superwoman acaba con dos problemas básicos: Estrés y ansiedad.

1. Estrés

El intentar llegar a todo, ese peso de la responsabilidad sobre sus hombros, no sólo le provoca problemas musculares, que también, si no también nerviosismo, irritabilidad, insomnio, poca claridad mental y dificultad de concentración y en la toma de decisiones lo cual es kryptonita para seguir siendo Superwoman! Recordemos que debe hacerlo todo perfecto: super bien y super rápido!

Además debemos sumar las consecuencias físicas como pueden ser dolores de cabeza, tensión muscular, cansancio, falta de líbido, hipertensión, problemas cardíacos, diabetes

Bienvenida al mal del s. XXI, el estrés.

2. Ansiedad

Con el miedo como base, la ansiedad se apodera de Superwoman, se preocupa demasiado, quiere tenerlo todo bajo control, no quiere fallar! Así que puede acabar viviendo con una sensación de peligro permanente, anticipando los peores escenarios. Lo que la lleva a un estado de agitación, nerviosismo, pánico, evitación que se adereza con aumento del ritmo cardíaco, respiración acelerada, sudores, temblores y nuevamente cansancio y problemas de insomnio y de concentración.

Vivir anticipando un futuro catastrófico del que debes salvar al mundo te conduce directa a la ansiedad.

Matar a Superwoman

Estaremos de acuerdo llegado este punto en que ser Superwoman tiene más desventajas que ventajas, así que cómo colgamos la capa y nos libramos de ese traje que no nos deja ni respirar?

  1. Adiós perfeccionismo. Asumir que somos humanas, que nos vamos a equivocar como cualquier hijo de vecino, no somos infalibles, y no pasa NADA. No tenemos por qué ser perfectas, lo hacemos lo mejor que sabemos con las herramientas que tenemos, no estamos obligadas a más. Autocompasión por favor, reconozcamos nuestra vulnerabilidad. Hablémonos como lo haríamos a una amiga y démonos permiso para rebajar nuestra autoexigencia.
  2. Eliminar creencias y etiquetas. ¿Quién ha dicho que es tu obligación cargar con todo eso que llevas a tu espalda? Cuestiónatelo, de dónde te viene esa creencia de que “debes ser x” que “debes hacer x”. Verás que la mayoría vienen de la sociedad o de tu entorno, pero algunas te las has autoimpuesto tú misma. Vacía la mochila, seguro que hay cosas que han caducado y otras que nunca debieron estar ahí.

Mujer empoderada, Superwoman sacrificada

Empoderarse como mujer pasa por sacrificar a Superwoman, pasa por responsabilizarse de una misma, por escucharse, ser consciente de lo que necesitas en cada momento, y dártelo siempre que sea posible. Porque tomar las riendas de tu vida representa cuidarte, darte espacio y amor, celebrar tus éxitos sabiendo que creces ante tus caídas, ser consciente de tus fortalezas y compartir tus vulnerabilidades.

¿Quién quiere ser Superwoman pudiendo ser una misma?

Os comparto un fragmento de un webinar que hice sobre este tema:

Maria Lietor

Coach en Salud Integrativa y Nutrición especializada en mujeres e Instructora en Mindfulness para la Gestión del Estrés

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